Asterión XXI

Revista cultural

           

Regresar

UNA MODESTA PROPOSICIÓN:

IRAQUIES, ¡BASTA!

 

por John Fried Turkey

johnfriedturkey@yahoo.com

 

 
                        

 

   Los iraquíes, pertenezcan a la tribu, clan o etnia que sea, deben entender que los estadounidenses, que el gobierno democrático de los EE.UU. de Norteamérica -y con él buena parte de las mejores naciones de Occidente-, quieren el bien para ellos.

   Algunos perspicaces, en los últimos años, murmuraron causas menores: petróleo, geopolítica, pruebas de armamentos, -gas en el caso de Afganistán-, y distintas razones que sólo traen confusión al tema que nos ocupa. El verdadero motivo es llevar la democracia y la libertad al pueblo iraquí, al sufrido pueblo iraquí. Bush Jr. -el discípulo que una vez más supera al maestro, siempre tras causas santas-, es quien con mayor suficiencia entiende la actualidad de la doctrina estadounidense y su puesta en acto.

   A la democracia se llega por las buenas o por las malas; en pos de un ideal de tal magnitud, no hay que escatimar esfuerzos ni medidas pertinentes. ¡Qué valen unos miles de muertos, debidos en su mayoría a accidentes o mala puntería, ante un futuro de bienaventuranza que se abre

ante nosotros cada mañana! ¡Qué valen ciudades destruidas y en llamas, falta de agua, de energía eléctrica, pestes, amputaciones, tifus, ante la inserción en la comunidad internacional! ¡Qué vale la entrega de las riquezas del país a capitales extranjeros y corruptos, que negocian con la muerte y el dolor, ante las bondades del espíritu republicano!

   

Cuando el proceso histórico-social no ha hecho posible la democracia, a ésta hay que instalarla, si es necesario y el pueblo no está a su altura, por la fuerza -incluso por la fuerza de las armas-, ya que será por el bien de todos. Todo sacrificio es poco en Irak, así lo ha sido en el pasado para Afganistán y en el futuro deberá serlo, si las condiciones no cambian, en la díscola Corea del Norte y en la República Islámica del Irán, si esa democracia no es del tipo de las que corresponden a nuestros ideales. Nunca hay que confiarse de

un país donde más del cincuenta por ciento del estudiantado universitario es femenino y las mujeres tienen cerca de mil centros dedicados exclusivamente a ellas. ¡Estamos contra todo tipo de discriminación! Recordemos el Irak de Hussein reconocido por la UNESCO, luego de la Guerra del Golfo, como la nación con el mejor programa de asistencia sanitaria y alimentaria del mundo. Prestigio de embaucadores y regímenes dictatoriales. Con nosotros llega la libertad y el progreso social, la libertad por la cual cegamos vidas en Vietnam, Camboya, Hiroshima, Nagasaki, la libertad por la cual probamos en seres humanos nuestros avances en la carrera nuclear, en estadounidenses cuando fue necesario. La libertad por la cual nos asociamos con militares latinoamericanos, siempre que se pudo, para restablecer un orden sano y diligente.

Los iraquíes serán libres y vivirán en democracia aun-que para esto haya que matar al últi-mo rebelde y so-meter al resto de la población.

    

La ignorancia que hace que en esas oscuras regiones del planeta -cuna de nuestra civiliza-ción, tierras donde surgió la escritura y hemos sabido

 

saquear restos arqueológicos de inusual valor para nostálgicas visiones de la historia-, repito, la ignorancia hace que no se comprenda la trascendencia de los acontecimientos actuales y el bien que se les hace al bombardearlos, ametrallarlos, tomar sus ciudades, violar a sus hombres y mujeres, matar o en su defecto lisiar niños, ancianos y todo ser vivo que ande por ahí. No entienden, su ceguera es detestable; pero la sagrada historia del pueblo estadounidense, conducida por su valeroso, desinteresado y sincero líder, podrá con todos los obstáculos.

  
    

Regresar